Pacho Gangotena

Pacho Gangotena – un agroecólogo que sale del sistema y se convierte en “indignado practicante”. Uno de los pioneros de la agroecología en Ecuador.

Antropólogo “en su primera vida”. Hace más de treinta años decidió dejar su empleo en la cooperación suiza para, como dice, “salir así del sistema”, y para trabajar en la propia tierra junto con su esposa. Los primeros años de esta segunda etapa de su vida fueron muy difíciles. Aprendieron que el suelo es lo más fundamental en cualquier producción agrícola e hicieron un esfuerzo grande por “construir suelo sano”. Hoy, su finca se convirtió en una gran escuela práctica para más de 10 mil visitantes en los últimos 30 años que quieren aprender cómo manejar una finca agroecológica en base a las tres M: Materia orgánica, Minerales y Microorganismos. Los visitantes no solo vuelven a sus casas con una idea de cómo hay que “re-construir el suelo”, sino también recuerdan la pedagogía provocadora y la claridad en las palabras de Pacho

Algunas de sus frases

  • La fertilidad del suelo se construye, no se compra
  • El trabajo de un buen agricultor es dar comida a las plantas y hacer tratos con los insectos y las vacas
  • Con deudas dependes de los ricos
  • con agua y mierda no hay cosecha que se pierda”

El testimonio de Pacho y su familia ponen en duda el sistema económico monetizado. Desde hace años Pacho practica trueque con el médico de la familia, con su abogado y con el mecánico automotriz. A cambio de sus servicios prestados, Pacho les entrega verduras y otros productos que el y su familia producen en las cuatro hectáreas cultivadas de la finca. Gran parte de su producción la vende en las tres ferias semanales de manera directa. La cercanía a un mercado de consumidores en Quito es una ventaja que no la tienen todas las familias rurales. Por lo tanto, Pacho dice que un estudio económico le saldría más favorable a él que a otros.

El Colectivo Agroecológico, el cual fue inspirado por el trabajo de Pacho Gangotena y su esposa, lo percibe al Colectivo como un espacio que da un ejemplo de una “nueva institucionalidad” emergente. Para él constituye un gran reto, el de encontrar una burocracia sin paquetes, sin insumos y sin soluciones, sino provocadora